La consulta del Pacto Histórico fue la plataforma inicial del petrismo para medir su base electoral de cara a los comicios presidenciales y legislativos de 2026. Con 2,7 millones de votantes durante una “jornada fría” en la izquierda ya proyectan estrategias para afianzar el electorado, mientras en la oposición lo toman como un “campanazo” al que deben dar pronta respuesta.