Los hijos de los magistrados Alfonso Reyes Echandía y Carlos Medellín Forero, asesinados durante la toma y retoma del Palacio de Justicia en 1985, contestaron a un pronunciamiento del presidente Gustavo Petro, en el que negó la responsabilidad del M-19 en los crímenes cometidos contra sus padres durante el holocausto. Argumentaron que el mandatario hace falsos señalamientos sobre los expedientes del caso.