Cuatro niños tomaron cargos simbólicos en Canaco y hablaron de lo que muchos discuten todos los dÃas, como calles en mal estado, medio ambiente y costo de vida.
Con ideas claras y sin rodeos, demostraron que sà entienden lo que pasa en su ciudad y que también tienen propuestas.
Más que una dinámica, fue una mirada fresca al futuro: una generación que no solo observa, también piensa cómo mejorar su entorno.
En ocasiones, las mejores ideas vienen de quienes apenas empiezan a descubrir el mundo.