El diputado de extrema derecha, Alberto Tarradas, desató la indignación al defender el cántico racista "musulmán el que no bote" frente a la cámara catalana. Durante su intervención, Tarradas lanzó una advertencia contra la diputada musulmana Najat Driouech, mencionando que no sería deportada "por lo menos de momento". El presidente de Cataluña, Salvador Illa, calificó el acto como un "ejemplo indecente de discurso de odio".