El equipo de Fabian Hürzeler incorporó a Christian Eckerlin, un luchador de artes marciales mixtas, para mejorar su rendimiento en jugadas a balón parado. ¿El problema? Han encajado 13 goles en estas acciones y necesitan competir mejor físicamente.
La apuesta busca fortalecer los duelos individuales y los bloqueos, especialmente ante rivales como el Newcastle United, uno de los más poderosos en el juego aéreo. Desde luego una iniciativa innovadora.