Miles de sobrevivientes de violencia política en Chile quedarán sin apoyo psicosocial ni legal tras el desmantelamiento de programas de derechos humanos por el gobierno pinochetista de José Antonio Kast. El centro Cintras, que atendió por 40 años a más de 5 mil víctimas y sus familias, cierra sus puertas. Un padre que combatió la dictadura de Pinochet y su hijo perseguido en la revuelta de 2019 representan a una nación atravesada por la impunidad. teleSUR