Mario José Redondo Llenas Aybar aseguró que durante sus 30 años en la cárcel de Najayo vivió un proceso de transformación personal marcado por la educación y el trabajo. Explicó que participó en proyectos agrícolas donde descubrió una vocación y logró avanzar en su formación académica.
Aunque destacó los cambios experimentados, reconoció que “nada borra el daño causado”, señalando que el paso del tiempo le permitió reflexionar sobre sus acciones. Sus declaraciones se producen tras recuperar la libertad, generando diversas reacciones en la opinión pública.