El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha intervenido públicamente para valorar la gestión del brote de hantavirus detectado en un crucero que realizaba una travesía por el Atlántico Sur. En declaraciones ofrecidas antes de asistir a un acto en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, el epidemiólogo ha defendido la necesidad de aplicar criterios de proporcionalidad para no perjudicar de manera innecesaria a los pasajeros que no presentan síntomas.
La estrategia propuesta por el Ministerio de Sanidad se centra en buscar una "salida razonable" que evite el bloqueo total de la embarcación en puerto. Según ha detallado Simón, el plan de actuación pasaría por "solo evacuar a los enfermos o sintomáticos", permitiendo que el resto de los viajeros no tengan que someterse obligatoriamente a una "cuarentena del resto del pasaje en puerto". Esta decisión busca equilibrar la seguridad sanitaria con la situación personal de los ciudadanos a bordo.
El experto ha subrayado que, ante este escenario, es fundamental actuar con lógica. Simón ha manifestado que es imperativo "ser un poco razonables" y ofrecer una alternativa viable a los pasajeros del crucero en el que se ha detectado el brote, pero que no se han visto afectados por el mismo.
La operativa para gestionar los casos confirmados ya ha sido perfilada por las autoridades sanitarias. Fernando Simón ha indicado que se va a proceder a la repatriación de los afectados, la cual se llevará a cabo "desde Cabo Verde a las personas afectadas en aviones medicalizados". Este movimiento estratégico es clave para que el resto de la operativa del navío pueda continuar sin riesgos añadidos.
Una vez que se complete la evacuación de las personas enfermas, el director del CCAES asegura que la embarcación recuperará su estatus de seguridad. "El barco va a estar sin casos, y a priori, sin riesgo", ha afirmado con contundencia para tranquilizar a los familiares y a la opinión pública.
Uno de los puntos más destacados por Simón ha sido la inconveniencia de aplicar protocolos de aislamiento excesivamente largos para las personas que no muestran signos de la enfermedad. "Lo que tenemos que hacer es ser razonables y entender que no podemos tener a 147 personas encerradas durante un periodo de incubación tan largo", ha advertido el responsable de Sanidad.
Con estas declaraciones, el epidemiólogo insiste en que la prioridad es dar una salida a aquellos que están sanos, basándose en que, tras la evacuación de los casos detectados, el riesgo en el buque desaparece. La gestión de este brote de hantavirus se convierte así en un ejercicio de coordinación internacional para garantizar el tratamiento de los enfermos y la libertad de movimiento del pasaje sano.