La conflictividad social aumenta en Bolivia con una huelga indefinida y movilizaciones de la Central Obrera, campesinos e indígenas que exigen atención a sus reclamos. En respuesta, el gobierno denunció un presunto plan desestabilizador con supuesta injerencia de embajadores extranjeros. Los sectores movilizados negaron la versión y aseguraron que mantendrán sus medidas de presión. teleSUR