La situación de las becas estudiantiles volvió a encender las alarmas dentro de la Universidad Nacional de Misiones. En medio del debate por el financiamiento universitario y a pocos días de una nueva Marcha Federal Universitaria, desde la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales advirtieron sobre el fuerte deterioro del sistema de asistencia para estudiantes y denunciaron una reducción sostenida en la cantidad de beneficiarios.
El secretario de Bienestar Estudiantil de la facultad, Ricardo Oettel, cuestionó la falta de previsibilidad en el programa Progresar, las dificultades administrativas y el congelamiento de los montos, que —según aseguró— ya no alcanzan para cubrir necesidades básicas.
“Con la beca hoy un estudiante compra un kilo y medio de carne”, expresó Oettel al referirse al monto actual del beneficio, que ronda los 30 mil pesos mensuales. Para el funcionario universitario, el valor quedó completamente desactualizado frente al costo de vida y afecta especialmente a quienes dependen exclusivamente de esta ayuda para sostener sus estudios.
Además del monto, otro de los principales problemas tiene que ver con el acceso al programa. Oettel explicó que la universidad dejó de recibir información anticipada sobre aperturas, cierres y requisitos de inscripción, lo que genera incertidumbre tanto en las instituciones como en los estudiantes.
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