Ecuador vive un nuevo capítulo de su crisis de seguridad. Nueve provincias, incluida Pichincha, amanecieron bajo toque de queda impuesto por el gobierno de Daniel Noboa. Mientras el oficialismo insiste en la necesidad de la medida, en las calles los ciudadanos denuncian que sus economías familiares se desploman. Analistas consultados sostienen que estas políticas son ineficaces contra el crimen organizado. teleSUR