Honduras enfrenta una severa crisis energética, con crecientes racionamientos eléctricos y alzas en las tarifas que golpean el bolsillo de las familias. Los apagones se extienden por horas, afectando hogares, pequeños comercios y servicios básicos como hospitales y escuelas. Mientras las empresas privadas del sector mantienen ganancias, el pueblo hondureño paga las consecuencias de un modelo energético deficitario y poco transparente. teleSUR