El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, arribó a Ucrania con una agenda belicista: negociar el lanzamiento de nuevas empresas de defensa conjunta y el desarrollo de armamentos. Lejos de promover diálogos de paz, Berlín profundiza su involucramiento en el conflicto, alimentando la maquinaria de guerra en territorio ucraniano. teleSUR