Las imágenes de su vivienda generaron conmoción: piso de tierra, paredes deterioradas y una heladera vacía en medio de las bajas temperaturas. “Comemos cualquier cosa”, contó Marianela entre lágrimas, mientras vecinos y televidentes comenzaron a organizar ayuda para la familia.
El caso volvió a poner en discusión la pobreza extrema que atraviesan muchas familias en distintas zonas del país y la falta de asistencia estatal frente a situaciones de vulnerabilidad social.