El director general de la DGII, Pedro Porfirio Urrutia Sangiovanni, aseguró que la fiscalización debe hacerse con prudencia y justicia, sin “inventos” ni ajustes “ridículos”, y apostando a más transparencia con tecnología.
Según explicó, hoy la DGII ya cuenta con información cruzada a través de facturación electrónica, los formularios 606 y 607, y otros registros, lo que permite analizar sin necesidad de “sentarse en un negocio” a revisar proveedores y clientes. “La tecnología me está llevando… a mayor transparencia”, dijo.
También contó que, en muchos casos, basta con pedir cinco facturas, inventario e importaciones para hacer un análisis, y que hay contribuyentes que luego rectifican su declaración para evitar una fiscalización formal: “A nadie le gusta la fiscalización”.
Y sobre corrupción, fue tajante: “Es un tema de percepción… ¿cómo usted va a ir a un tribunal diciendo que alguien es corrupto porque usted se lo imagina?”.