La creciente inflación en Estados Unidos agudiza la crisis del costo de vida, golpeando el poder adquisitivo de la población. Como consecuencia, millones de personas se ven forzadas a depender de bancos de alimentos para poder subsistir. Esta realidad económica se ha convertido en el centro de un intenso debate político en el país, evidenciando las dificultades que enfrentan los hogares para cubrir sus necesidades básicas. teleSUR