El ladrido de los perros rompió el silencio en una comunidad indígena de México. Los narcos llegaron de repente, dispararon contra sus pobladores, bombardearon con drones sus casas y los expulsaron. No quedó nada. Tula quedó en escombros, sus animales están hambrientos.
¡Síguenos en nuestras redes sociales para mantenerte informado!
Twitter: https://twitter.com/eleconomista
Sitio web: https://www.eleconomista.com.mx/
Facebook: https://www.facebook.com/ElEconomista.mx
Instagram: https://www.instagram.com/eleconomistamx