Surprise Me!

Sarah Santaolalla se pone en modo ‘choni’ y pierde los papeles cuando un tertuliano le da con su denuncia falsa

2026-05-25 10,258 Dailymotion

Completamente fuera de sí.

En un nuevo episodio del circo habitual de TVE, la tertuliana Sarah Santaolalla protagonizó este 23 de mayo de 2026 un espectáculo lamentable en el plató de ‘Malas Lenguas Noche’ (TVE).

La activista política y defensora acérrima de ciertas causas perdió los papeles por completo, insultando, gritando e interrumpiendo sin parar, hasta que Fran Simón, economista y asesor financiero, le recordó su denuncia falsa contra el periodista Vito Quiles. En ese momento, su rostro se descompuso y el drama victimista afloró en todo su esplendor.

La mesa debatía sobre la expulsión de Vito Quiles y Bertrand Ndongo del Congreso y, después, vino la bronca.

“¡Cuando has visto a Vito Quiles preguntar a un miembro del PP por Marcial Dorado o las cuentas de VOX!”, espetó Santaolalla a lo que Simón respondió: “Cuando te vea a ti preguntarle a alguien del PSOE por la golfería que tienen”.

En aquel momento, se puso como una hidra la pareja de Javier Ruiz y comenzaron los insultos: “¡Eres un bocazas, un mentiroso!”.

“Por lo menos no pongo denuncias falsas”, contestó el tertuliano, lo que causó que la activista perdiera por completo los papeles y alzara la voz

“¡Ignorante, me dejas hablar, aparte de bocazas eres un ignorante!”, siguieron los insultos de la activista a lo que Simón respondió de manera elegante: “Si insultas no, sigue berreando”.

Santaolalla protagonizó una dantesca escena, completamente desquiciada en “modo choni total”: gesticulando de forma agresiva, elevando la voz y negándose a debatir con argumentos. El momento clave llegó cuando se le confrontó con la realidad judicial: la Justicia archivó su denuncia contra Vito Quiles al no apreciar agresión alguna en las grabaciones de las cámaras del Senado ni en los informes forenses.

La Justicia fue rotunda: el Juzgado de Instrucción número 23 de Madrid archivó la causa tras analizar vídeos, cámaras de seguridad y periciales que demostraron que Quiles “ni siquiera llegó a aproximarse” a ella. No hubo agresión.