Por esto quiso Pedro Sánchez parar cinco días en abril de 2024.
Porque se temía lo que iba a venir.
Y en la jornada del 27 de mayo de 2026 sus miedos se hicieron realidad.
La entrada de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede federal del PSOE en la calle Ferraz sacudió la política española. Agentes del cuerpo élite de la Benemérita permanecieron más de 12 horas en las instalaciones del partido, recabando documentación en el marco de la investigación del 'caso Leire Díez' sobre presunta financiación irregular y una trama de "cloacas" para desestabilizar causas judiciales contra el PSOE y el Gobierno.
Y en el centro de la tormenta: las palabras de Isabel Díaz Ayuso, que muchos interpretan ahora como un profético aviso.
La presidenta de la Comunidad de Madrid había advertido en múltiples intervenciones sobre lo que consideraba un "siniestro plan" de Sánchez: consolidar un poder blindado mediante el control de instituciones, la erosión de la separación de poderes y el uso de estructuras opacas para neutralizar cualquier amenaza judicial o política.
Así que su mensaje cuando el presidente del Gobierno optó por borrarse durante media decena de días se está cumpliendo punto por punto:
Un gobernante está para dar seguridad jurídica, confianza, autoridad moral y un proyecto a la vida nacional. Se hacen todo tipo de cábalas. Los españoles están entre la mofa, la perplejidad y la angustia. Sea cual sea la razón última, la fórmula al margen de la legalidad y las mentiras escandalosas, ambas, marca Sánchez, le delatan. Ni una explicación, ni una pregunta que haya admitido en rueda de prensa abierta en meses, todo convertido en una supuesta conspiración para la deslegitimación de los jueces.
Aseveró que el plan de Pedro Sánchez era un ataque contra todos aquellos que pusieran en tela de juicio su poder:
Y se atreve a decir en el Congreso, ayer mismo, aquello de 'sigo creyendo en la justicia', para luego escribir esa sarta de acusaciones encubiertas en su carta. Esa carta infame entre el sentimentalismo y el chavismo. Es impropia de una de las democracias más avanzadas del mundo. Y es un chataje emocional a su gente. ¿Sánchez cae o se mantiene a flote, pero siempre llevándose por delante lo que haga falta. ¿Y saben realmente lo que está pasando aquí? Que Sánchez se va a encerrar cinco días para ver cómo triturar a los jueces, a la oposición y a la prensa independiente a partir del lunes.