La justicia colombiana emitió un fallo ejemplar al condenar a 37 meses de prisión a un ciudadano que agredió verbalmente con insultos racistas al agente de tránsito José Angulo en Cali. El sujeto, que reaccionó con discriminación tras ser requerido por estar mal estacionado, no tendrá derecho a libertad condicional y deberá pagar una multa de 9 millones de pesos. Un duro precedente que demuestra que el respeto a la dignidad humana y a la autoridad no es negociable. ¡No más discriminación!