El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha captado todas las miradas en Singapur al lucir sus tatuajes de simbología nacionalista y religiosa durante una intensa jornada de entrenamiento con soldados destinados en el buque USS Boxer. Este despliegue de fuerza física y visual precede a su participación en el Diálogo de Shangri-La, la cumbre de seguridad más importante de Asia, donde el jefe del Pentágono delineará la estrategia de la administración Trump para la región del Indo-Pacífico.