En un megaoperativo histórico, las autoridades lograron la extinción de dominio de 42 bienes inmuebles en Medellín, principalmente hoteles que se conectaban ilegalmente a las redes de acueducto y alcantarillado. Este proceso, donde el municipio y EPM son víctimas, expone cómo estos lugares evadían servicios públicos mientras servían de fachada para el tráfico de drogas y la explotación de menores. Las propiedades ya dejaron de estar en manos de delincuentes y pasaron al Estado. ¡Con autoridad recuperamos la legalidad!