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Pablo Fernández suelta espumarajos cuando un juez venezolano le da con el dinero del chavismo que trincó Podemos

2026-06-03 1,605 Dailymotion

Puso negro sobre blanco.

En una nueva entrega de Código 10 en Cuatro, el programa conducido por Nacho Abad, el juez venezolano Miguel Ángel Martín, presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela en el exilio, volvió a poner sobre la mesa una cuestión que lleva años persiguiendo a la formación morada: la presunta financiación de Podemos con fondos del régimen chavista.

Lejos de mantener la compostura o argumentar con datos, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, protagonizó un espectáculo lamentable de gritos, interrupciones constantes y espumarajos de rabia que dejó en evidencia la debilidad de su posición.

El magistrado Martín, con serenidad y sin levantar la voz, insistió en lo que ya declaró ante el Senado español en 2018: que Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero recibieron dinero para la creación de Podemos y que existen pruebas de ello. Según el juez, a través de estructuras económicas vinculadas al Tribunal Supremo de Venezuela y contratos en las Granadinas, se canalizaron fondos que permitieron crear una red de influencia. No es la primera vez que se habla de esto; informes anteriores mencionaban incluso cantidades millonarias destinadas a partidos de izquierda en Europa y América Latina, con Podemos en el punto de mira por las actividades previas de sus líderes en Venezuela, incluyendo labores para PDVSA.

En lugar de debatir con argumentos, Fernández se lanzó a un ataque personal y visceral. “Es usted a la credibilidad lo que Gandhi al belicismo”, espetó, exigiendo que el juez “rectificara los bulos”. Ante la insistencia del magistrado —“El señor Iglesias y el señor Monedero recibieron dinero para la creación de Podemos y existe prueba de eso”— el podemita se descompuso visiblemente: gesticulaba, gritaba “¡Mentira!”, “¡Bulo!”, “¿Dónde están las pruebas?”, e interrumpía una y otra vez sin dejar hablar al invitado.

Este comportamiento no es nuevo en Fernández, pero resulta especialmente revelador. Podemos lleva años negando cualquier conexión incómoda con el chavismo, a pesar de que sus fundadores viajaron repetidamente a Caracas, cobraron por asesorías y defendieron con uñas y dientes al régimen de Maduro incluso cuando se hundía en la miseria, la represión y la corrupción. Mientras Venezuela se desangraba con hiperinflación, expropiaciones y miles de exiliados, los líderes de Podemos posaban sonrientes con los jerarcas chavistas.