Más de dos meses y medio después de las elecciones autonómicas, el Partido Popular y Vox han oficializado este miércoles un acuerdo de coalición para gobernar Castilla y León. El pacto desbloquea finalmente la investidura del popular Alfonso Fernández Mañueco, que se celebrará previsiblemente la próxima semana, y pone fin a 80 días de negociaciones marcadas por la búsqueda de la "proporcionalidad" respecto a los resultados electorales.