La localidad sevillana de Bormujos se encuentra conmocionada tras confirmarse el fallecimiento de una bebé este pasado viernes en el Hospital Virgen del Rocío. La menor, que ingresó hace dos meses con quemaduras graves en el 60% de su cuerpo, no ha podido superar las secuelas de un incidente ocurrido el pasado Lunes Santo. La madre de la pequeña, Andrea Burdalo, señala directamente a quien entonces era su pareja como el presunto autor de los hechos, motivado supuestamente por un sentimiento de posesividad.
Según el testimonio de la progenitora, los hechos se desencadenaron en apenas unos minutos mientras ella preparaba unas cosas. "Le dije que si por favor podía bañar a la niña, mientras yo preparaba el bolso". Poco después, la menor fue hallada con quemaduras de extrema gravedad producidas por agua caliente.
Andrea Burdalo sostiene que la agresión no fue accidental, sino intencionada: "Esto sucedió un Lunes Santo. Ese mismo día, él estaba muy raro. No me miraba a la cara. Habíamos discutido hace unos días. Ahora mismo creo que pudo hacerlo por celos, por celos hacia los cuidados que le dedicaba a mi hija". La madre detalla que ya había observado comportamientos preocupantes previamente: "Estuve con él unos siete meses. Todo fue bien al principio, pero después observé que tenía celos. Celos hacia mi hija, hacia la atención que yo le dedicaba. De hecho, decidí que mi hija no iba a entrar en su casa, porque no compartía las actitudes que él mismo tenía hacia su hijo".
La versión ofrecida inicialmente por el investigado apuntaba a un descuido. Según relató a la madre, "dijo que estaba buscando una toalla". Sin embargo, Burdalo desmiente esta posibilidad asegurando que en el cuarto de baño "todo está absolutamente a mano". La magnitud de las lesiones también refuerza la tesis de la intencionalidad para la familia: "Si hubiese sido un accidente, mi niña habría aparecido con quemaduras en los brazos o en las piernas. Pero estaba quemada hasta en los párpados, en las córneas. Tenía unas secuelas muy graves. Yo al principio no podía creer lo que veía". Los propios médicos activaron el protocolo de maltrato infantil al ingresar la menor.
El caso se encuentra en manos del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional y la familia ya se ha personado como acusación particular. No obstante, la abuela de la bebé, Yolanda Jiménez, se ha mostrado muy crítica con la celeridad del proceso: "Hemos esperado dos meses para que viniesen a tomarnos declaración, para que acudiesen a casa a investigar el lugar de los hechos. Es una investigación muy pobre".
Por su parte, la madre ha lanzado un desgarrador grito de auxilio ante los medios de comunicación tras la muerte de su hija: "Han pasado dos meses y este hombre sigue en la calle tan alegre. Sigue disfrutando de su hijo. Yo ya no puedo disfrutar de mi hija. Solo pido justicia". El subdelegado del Gobierno en Sevilla ha confirmado que "todas las hipótesis están abiertas" y que no se descartan detenciones tras conocerse los resultados de la autopsia.