El buque escuela Simón Bolívar permanece atracado en Santiago de Cuba como símbolo viviente de la unión regional. Con más de 200 tripulantes a bordo, incluidos 120 cadetes en formación como futuros oficiales de la Armada, la embarcación ya ha superado las 11 mil visitas durante su crucero internacional. Su misión: llevar un mensaje claro de identidad, soberanía e integración entre los pueblos. Venezuela y Cuba ratifican así su hermandad, construida sobre la solidaridad, la cooperación y la soberanía frente a cualquier intento de dominación. teleSUR