La tensión vuelve a dispararse en Oriente Medio. Irán e Israel han protagonizado un intercambio directo de ataques apenas dos meses después de la entrada en vigor del alto el fuego promovido por Estados Unidos. Teherán lanzó una decena de misiles contra territorio israelí en respuesta al bombardeo de Israel sobre posiciones vinculadas a Hizbulá en Beirut. La mayoría de los proyectiles fueron interceptados por los sistemas de defensa israelíes y no se registraron víctimas.
La respuesta de Israel no se hizo esperar. Durante la madrugada, la aviación israelí atacó varios objetivos militares en el centro y el oeste de Irán, en una operación que supone la primera gran escalada entre ambos países desde la tregua alcanzada en abril. Las autoridades iraníes han advertido de que ampliarán sus represalias si continúan los bombardeos, mientras la comunidad internacional teme una nueva fase de inestabilidad en la región.
El cruce de ataques amenaza con romper definitivamente el frágil alto el fuego impulsado por Washington y abre un nuevo escenario de incertidumbre en Oriente Medio. La escalada se produce además en un contexto marcado por los enfrentamientos en Líbano y las tensiones persistentes entre Israel, Hizbulá e Irán.