El Papa León XIV ha calificado los abusos sexuales en la Iglesia como una auténtica "plaga" y ha reafirmado el compromiso de la institución con la justicia, la verdad y la reparación de las víctimas. Durante su intervención, el Pontífice reconoció el profundo daño causado por estos delitos y aseguró que la Iglesia debe actuar con firmeza para erradicar cualquier forma de abuso y garantizar la protección de los más vulnerables.
León XIV subrayó que no puede haber espacio para la impunidad y defendió la necesidad de escuchar a las víctimas, acompañarlas y promover medidas eficaces de prevención. Además, insistió en que la credibilidad de la Iglesia pasa por asumir responsabilidades y avanzar en los procesos de transparencia y rendición de cuentas.
Con estas declaraciones, el Papa lanzó uno de los mensajes más contundentes de su pontificado sobre una de las crisis más graves que ha afrontado la Iglesia católica en las últimas décadas, reiterando su voluntad de impulsar una cultura de tolerancia cero frente a los abusos.