Recién llegado al aeropuerto de El Prat, el Papa León XIV ha comenzado en la Catedral de Barcelona la doble jornada prevista en Cataluña dentro de su viaje apostólico a España. El programa incluye una vigilia multitudinaria en el Estadio Olímpico esta misma tarde, además de visitas relevantes programadas para mañana, entre ellas la Abadía de Montserrat y la Sagrada Familia.
El pontífice ha sido recibido por el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, en un ambiente marcado por vítores y cánticos de “esta es la juventud del Papa”. El acto inaugural ha consistido en la celebración de la Liturgia de las Horas, concretamente la Hora sexta, realizada en el altar mayor del templo gótico.
Durante la ceremonia, el Papa ha alternado el castellano y el catalán, en un contexto de debate lingüístico reciente, y ha iniciado su intervención en este último idioma. En su mensaje ha destacado que “Barcelona tiene una gran tradición de Iglesia”.
Asimismo, ha recordado las palabras pronunciadas por Juan Pablo II durante su visita en 1982, cuando elogió el “ánimo acogedor” de la ciudad y de Cataluña, subrayando su vocación histórica de convivencia y apertura a la ciudadanía humana y cristiana en conjunto hoy.