Eso afirmó Mayra Jiménez, directora de Supérate, al explicar cómo el programa está respondiendo ante los estragos del clima en las comunidades más vulnerables del país.
Más de 11.000 familias ya recibieron el bono de emergencia tras eventos registrados en María Trinidad Sánchez, Espaillat y Puerto Plata — y la asistencia continúa extendiéndose hacia San Cristóbal, Santo Domingo y el Distrito Nacional.
Porque proteger a quienes menos tienen frente a la crisis climática no es caridad: es política pública con enfoque de derechos.