El gusto de Caitlin Clark por los Sour Patch Kids se ha convertido en una de las rutinas más conocidas de la WNBA. La estrella de Indiana Fever suele ser vista comiendo estos caramelos antes de los partidos y durante algunas pausas, creando una divertida tradición que los fanáticos han adoptado por completo. Muchos ya asocian este hábito con la calma y concentración que Clark muestra en los momentos de máxima presión.