El Ejército de Estados Unidos ha reanudado esta semana los bombardeos estratégicos sobre Irán en respuesta al derribo de un helicóptero Apache sobre el Estrecho de Ormuz. El Comando Central (CENTCOM) confirmó que los ataques, calificados como de "defensa propia" y "proporcionales", fueron ordenados directamente por el presidente Donald Trump tras la agresión iraní. La operación aérea, que involucró a la Fuerza Aérea y la Armada, se centró en neutralizar defensas aéreas, estaciones de control terrestre y emplazamientos de radares en la costa iraní, afectando enclaves clave como Bandar Abbas, Qeshm y Sirak.