"Wachitas" y "Malibú", ambos cerrados desde el 2 de junio, justo cuando el caso tomó estado público. En su interior se encontraron camas, habitaciones y equipamiento para grabar contenido, en lo que aparentemente funcionaría como una red de prostitución.
El propietario de "Wachitas" también sería dueño de una verdulería en las inmediaciones, y el lugar tendría vínculos directos con Barrelier y con la tercera detenida en la causa.