Reaviva la polémica en plena visita del Papa León XIV a España.
En lo que parece una escalada de provocaciones contra el patrimonio histórico español, la tertuliana Sarah Santaolalla se sumó explícitamente a las controvertidas declaraciones de Héctor de Miguel, alias Quequé, sobre la destrucción del Valle de los Caídos (Cuelgamuros).
Las palabras de Santaolalla no fueron en un café privado ni en un tuit efímero: se pronunciaron en 'Malas Lengua's, el programa de Jesús Cintora en TVE (La 1), donde la analista política cargó con dureza contra el monumento:
El Valle de los Caídos es un mausoleo fascista que nunca debió existir, pero que mucho menos se entiende que ahora siga existiendo. Debajo de esa cruz, debajo de cada baldosa, hay cuerpos de gente esclavizada, que estuvo detenida para construir lo que le dio la gana a ese dictador y, a día de hoy, en una democracia plena, sana y segura, esa cruz debería desaparecer
Cuando voy por la carretera camino de mi tierra, camino de Salamanca, y veo esa enorme cruz con todo el dolor y el sufrimiento de tantas víctimas y de tantas mujeres y hombres que fueron secuestrados, apaleados y asesinados, lo que me lleva a pensar es que, como dicen algunos, debería ser dinamitado
Santaolalla siguió la línea marcada en el mismo programa por el tertuliano Manu Levin, quien defendió demolerlo "con dinamita o con lo que sea necesario", describiéndolo como "símbolo del fascismo, del genocidio y del exterminio".
El presentador Cintora introdujo el tema a raíz de actos de vandalismo contra las máquinas de obra para la resignificación del Valle.
Y es la misma línea que abrió Héctor de Miguel, más conocido como Quequé, quien inicialmente fue condenado por delito de odio tras bromear en su día con "llenar de dinamita la cruz del Valle de los Caídos" y volarla "preferiblemente en domingo, que hay más gente".
Ahora, una colaboradora habitual de la televisión pública repite ideas similares en tono más serio y reivindicativo.