A horas de que el Gobierno anuncie una reforma fiscal, el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache, sostuvo que el sector industrial respaldará cualquier medida que permita sostener el ritmo de crecimiento económico y la creación de empleo, y advirtió sobre la necesidad de evitar decisiones que “apaguen los motores” de la economía.
Uno de los puntos por Brache fue el posible retiro del anticipo —mencionado como un 5% y asociado a las Mipymes—, una medida que ha circulado como rumor en la antesala del anuncio oficial. Consultado sobre el efecto que podría tener en el crecimiento, Brache respondió que su eliminación sería un alivio, especialmente para la pequeña y mediana empresa.
“Es un pedido que las Mipymes, sobre todo la pequeña y mediana empresa, han pedido de hace mucho tiempo”, dijo. Calificó el planteamiento como “un reclamo muy acertado”, al entender que el anticipo se ha convertido en una carga que tensiona la operación diaria de muchos negocios.
La principal crítica expuesta por el presidente de la AIRD se centra en el desfase financiero que provoca el esquema: empresas que todavía no han cobrado las ventas deben enfrentar un pago anticipado. “Hay muchas Mipymes que se ven en dificultades… que todavía no han cobrado las ventas cuando ya se le está pagando un pago”, sostuvo, y añadió que el diseño actual obliga a adelantar dinero sin que el contribuyente tenga claridad sobre su resultado anual.
“Todavía no saben cuál va a ser el resultado de su ganancia en el año cuando ya se le está pidiendo un pago de anticipo. Eso no es lógico”, enfatizó. A su juicio, el mecanismo requiere una revisión de fondo: “Eso hay que modernizarlo y actualizarlo”.
Brache vinculó ese posible ajuste con la idea de que la reforma fiscal incluya señales que favorezcan el clima de negocios, sobre todo para los actores más frágiles del tejido productivo. “Yo creo que esa es la parte positiva que puede traer… sobre todo para la pequeña y mediana empresa”, concluyó.