Amigas lectoras:
Es difícil encontrar un personaje más odioso que el protagonista de esta novela. ¿Os acordáis del misógino perturbado Patrick Bateman de 'American Psycho'? ¿El Humbert Humbert de 'Lolita'? ¿El vizconde de Valmont de 'Las amistades peligrosas'? ¿El manipulador Tom Ripley de Patricia Highsmith? Pues el personaje creado por la escritora Rumena Buzarovska es aún peor.
Hablamos de un tipo macedonio que se acerca a los cincuenta años, antiguo rockero que piensa que aún seduce a las chicas con su mirada de canallita, un baboso, ególatra, narcisista, irresponsable, huraño, fanfarrón que se aprovecha de las mujeres, a las que engaña con sus falsos modos de caballero romántico. No tiene escrúpulos por supuesto con sus parejas, ni con la madre de su hijo, ni siquiera con su propia madre, viuda.
La novela se titula Toni, y la acaba de publicar en español la editorial Impedimenta. Ya os recomendé aquí su libro de relatos Mi marido. Pues en esta novela la escritora de Macedonia sigue estirando hasta la crueldad ese tipo de personaje masculino aborrecible. Y lo hace con un humor negrísimo, superácido, incómodo, que ya es marca de la casa, hasta que convierte la historia en un esperpento. Además nos pone delante un espejo deformante a los hombres, pero también a las mujeres.
La cuestión que deja flotando Buzarovska es inquietante: ¿Y si, una vez que, quitadas esas capas de buenas maneras, descubrimos que hay un Toni no lejos de nosotros?