Taylor Swift protagonizó uno de los momentos más emotivos de su carrera durante su ingreso al Salón de la Fama de los Compositores en Nueva York. La cantante no pudo contener las lágrimas al recordar la decisión que tomó su familia cuando ella era apenas una niña y que terminarÃa cambiando su vida para siempre. Durante su discurso de aceptación, Swift agradeció a sus padres por haber apostado por su sueño cuando aún no existÃa ninguna garantÃa de éxito. Con evidente emoción, recordó cómo su familia dejó atrás la estabilidad de su vida en Pensilvania para mudarse a Nashville y darle la oportunidad de perseguir una carrera en la música.