Hace casi un siglo nació en Sinaloa y llegó a un Mexicali de calles de tierra, casas de palma y sueños por construir. Hoy, Juana Carrillo González está a días de cumplir 100 años rodeada de una familia que creció junto a ella.
Entre los recuerdos que guarda está el día en que un incendio consumió su hogar. Sin pensarlo dos veces, corrió a rescatar a su pequeña hija. “Primero saqué a mi niña. Mejor que se quemara la casa y no mi hija”, recuerda.
Madre, abuela, bisabuela y tatarabuela, asegura que la mayor bendición de su vida ha sido ver crecer a su familia.