Un policía de Boston se convirtió en una inesperada estrella del Mundial después de demostrar sus habilidades haciendo dominadas frente a cientos de aficionados escoceses. El momento viral provocó una enorme ovación de la famosa "Tartan Army", que ha invadido la ciudad para acompañar a Escocia en su primera participación mundialista en casi treinta años. El video se convirtió rápidamente en una de las escenas más divertidas del torneo.