Perder el habla no solo limita la comunicación: también puede aislar, restar autonomía y cambiar por completo la vida diaria. Por eso este avance, publicado en Nature Medicine, abre una puerta de enorme valor para personas con parálisis severa y esclerosis lateral amiotrófica.
Un hombre logró usar una interfaz cerebro-computadora intracortical en su propia casa, casi cada día, durante casi dos años. Gracias a este sistema, pudo convertir sus señales cerebrales en palabras y controlar el cursor de su ordenador sin depender de la presencia constante de investigadores.
En ese tiempo, generó más de 183.000 oraciones y superó las 3.800 horas de uso, con una precisión que en pruebas controladas rebasó el 99%. El sistema, además, fue diseñado para funcionar en la vida real, con apoyo mínimo de cuidadores y una puesta en marcha simplificada.