La prioridad política marcó que fueran los presos de ETA los primeros en acercarse a las prisiones vascas. Los presos comunes con arraigo en Euskadi han visto desde hace tres años cómo sus peticiones para ser trasladados a alguna cárcel vasca para cumplir su condena eran desestimadas. Ahora, tras la inauguración ayer de la prisión de Zubieta, en San Sebastián, las autoridades penitenciarias vascas han abierto la puerta a acelerar el acercamiento de los presos comunes que quieran ser trasladados a Euskadi. En noviembre de 2025, el propio Gobierno vasco reconoció que desde que había asumido la gestión de los centros penitenciarios había recibido 1.125 peticiones de traslado de presos comunes, pero que en la inmensa mayoría de los casos, el 72%, las había denegado por falta de capacidad.