El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha protagonizado este miércoles una comparecencia de alta intensidad en el Congreso de los Diputados, en una sesión que ha estado profundamente marcada por la tensión política derivada de los recientes casos de corrupción. Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha respondido con firmeza a los ataques de la bancada de la oposición, a quienes ha afeado sus críticas frontales e instado a "no mentir" al calificar a su administración como la más corrupta de la historia de España. En un contraataque dialéctico, Sánchez recordó que la formación contraria arrastra actualmente una pesada carga judicial, acumulando "más de 30 casos abiertos con 150 implicados".