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El momento culmen de la decadencia del sanchismo: Begoña Gómez entrega su pasaporte al juez Peinado

2026-06-24 1,339 Dailymotion

Es el instante que representa la ruina moral del sanchismo.

En lo que representa el símbolo más humillante y definitivo de la erosión del proyecto político de Pedro Sánchez, su esposa Begoña Gómez entregó su pasaporte al juez Juan Carlos Peinado.

La medida cautelar, impuesta tras la apertura de juicio oral por delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida, marca un punto de no retorno en la trayectoria del sanchismo.

La imagen de la primera dama de España acudiendo a los juzgados de Plaza de Castilla para desprenderse de su documento de identidad internacional no es un mero trámite judicial.

Es la constatación gráfica de que el núcleo familiar más cercano al presidente del Gobierno se encuentra bajo sospecha grave y con restricciones propias de quien representa un riesgo de fuga, según el criterio del instructor.

Mientras Sánchez compareció en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre los casos de corrupción que salpican a su partido y entorno, su esposa debe rendir cuentas ante la Justicia.

El juez Peinado acordó el 20 de junio de 2026 la apertura de juicio oral con jurado popular contra Gómez y su asesora Cristina Álvarez. Además de la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del territorio nacional, les impuso comparecencias quincenales en el juzgado.

La decisión ha generado controversia: el CGPJ ha iniciado un procedimiento contra el magistrado por algunos argumentos del auto (como la mención a las escoltas), pero la medida cautelar se mantiene en pie.

La asesora Cristina Álvarez ya entregó su pasaporte de forma anticipada. Laa defensa de Gómez recurrió las cautelares argumentando, entre otras cosas, la proximidad del verano. El magistrado exigió que informen si poseen algún otro pasaporte diplomático u otro.

Este episodio no llega por sorpresa.

Durante años, el caso Begoña Gómez ha acumulado indicios de presuntas irregularidades en su actividad en la Complutense, sus relaciones con empresas y el uso de recursos públicos. Lo que comenzó como investigaciones puntuales se ha convertido en un proceso que pone contra las cuerdas al propio Sánchez, quien ha convertido la defensa de su esposa en cuestión de Estado, llegando a amenazar con dimitir en varias ocasiones.

El sanchismo, que prometió regeneración democrática, transparencia y moral superior, termina con la esposa del presidente bajo investigación seria y privada de pasaporte. Es la metáfora perfecta de una era marcada por el nepotismo, la interferencia en las instituciones y el victimismo como estrategia política. Mientras Sánchez habla de "lawfare" y ataques a la democracia, la Justicia ordinaria sigue su curso y obliga a rendir cuentas a quien ocupa un lugar privilegiado en La Moncloa.

Este no es solo un trámite judicial. Es el momento culmen de una decadencia anunciada: el sanchismo ya no puede esconderse tras cortinas de humo ni victimismos. La realidad judicial golpea en el co