A gritos y entre el silencio de los bloques de hormigón colapsados, las familias venezolanas buscan de forma desesperada a sobrevivientes en diversos puntos del país. Los históricos terremotos de magnitud 7.5 y 7.1 provocaron graves destrozos estructurales en la capital. Ante la urgencia por salvar vidas, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia nacional, suspendió las clases y cerró el aeropuerto internacional de Maiquetía