Isabel Díaz Ayuso ha asegurado que lleva años siendo víctima de una "operación de Estado" impulsada para desgastar su imagen política utilizando la investigación que afecta a su pareja, Alberto González Amador.
Durante una entrevista, la presidenta de la Comunidad de Madrid afirmó que tanto el exfiscal general del Estado como José Luis Rodríguez Zapatero participaron en una estrategia destinada a perjudicarla personalmente. Según Ayuso, desde que trascendió la declaración de su novio, el foco se puso directamente sobre ella en una supuesta campaña de desgaste.
"Era el caso Ayuso en todo momento", sostuvo la dirigente madrileña, quien considera que se ha utilizado la situación judicial de su pareja para causarle "daño en lo personal" y erosionar su figura política.
La presidenta autonómica insistió en marcar distancias entre su actividad institucional y los asuntos que afectan a Alberto González Amador. En este sentido, subrayó que no comparte negocios con él y aseguró que ni siquiera tiene la relación "oficializada".
Ayuso defendió además la trayectoria profesional de su pareja y la comparó con otros casos que han protagonizado la actualidad política nacional. "Viene del mismo ámbito que mi hermano", explicó, antes de lanzar duras críticas contra el entorno del Gobierno de Pedro Sánchez.
La dirigente del Partido Popular afirmó que González Amador no estaba vinculado a actividades relacionadas con "prostíbulos, saunas, lingotes o menores", y contrapuso esa situación a lo que calificó como prácticas asociadas al "sanchismo".
Las declaraciones llegan en un contexto de fuerte confrontación política entre el Gobierno central y la presidenta madrileña, que en los últimos meses ha denunciado en repetidas ocasiones una persecución política contra su persona.
Con estas palabras, Ayuso vuelve a situar el foco sobre la polémica que rodea a su pareja y reafirma su tesis de que existe una estrategia coordinada para desgastar su liderazgo al frente de la Comunidad de Madrid.