El Pleno del Congreso de los Diputados ha vivido una jornada de gran calado legislativo y simbólico con la aprobación del dictamen para modificar el Código Penal y castigar las prácticas de conversión dirigidas a personas LGTBI+. La propuesta, impulsada inicialmente por el PSOE, establece penas de seis meses a dos años de prisión para quienes realicen estos procedimientos, independientemente de que exista el consentimiento de la víctima. El diputado socialista Víctor Gutiérrez ha defendido la dureza de la norma argumentando que estas prácticas no son terapias, sino una "forma de tortura" que persiste incluso cuando se accede a ella por presión del entorno.