Un hombre de 24 años, con una vida aparentemente normal, asesinó a puñaladas a su madre y la enterró a un costado de la pileta ubicada en el fondo de la vivienda.
Tras consumar el hecho se comunicó con un amigo, le confesó el crimen y éste no dudó en llamar a las fuerzas policiales que lograron detenerlo.
Posteriormente se comprobó que también había querido asesinar a su padre.
Un equipo de Crónica se acercó al lugar para conocer más detalles.