Desde el epicentro de la emergencia en la parroquia de Naiguatá, el Poder Popular y las brigadas de rescate despliegan labores sin descanso para evaluar los daños materiales. Frente a las secuelas del terremoto, los vecinos de La Guaira demuestran una inquebrantable fortaleza espiritual y psicológica, asumiendo el acompañamiento mutuo como la principal herramienta de resistencia. teleSUR