El economista Óscar Mario Tomianovic explicó que el tipo de cambio fijo se volvió insostenible debido al aumento del gasto público, que generó un exceso de bolivianos en circulación y elevó la demanda de dólares. Señaló que mientras el país contó con altas reservas internacionales, el Banco Central pudo defender la paridad de Bs 6,96; sin embargo, la caída de esas reservas desde 2023 limitó su capacidad para abastecer el mercado, dando paso al surgimiento del tipo de cambio paralelo y, finalmente, a la adopción de un esquema cambiario flexible.