Arnaldo Otegi, secretario general de EH Bildu, ha marcado el inicio de un ambicioso ciclo político y electoral para la izquierda soberanista. En un acto celebrado este lunes en San Sebastián para cerrar el curso político, el líder de la formación ha convocado una gran manifestación para el próximo 14 de noviembre en Bilbao. El objetivo de esta movilización es levantar un «muro antifascista, republicano, abertzale, feminista y socialista», una iniciativa que ha equiparado al histórico 'cinturón de hierro' que defendió la capital vizcaína durante la Guerra Civil.
La estrategia de la izquierda abertzale ha quedado envuelta en una profunda carga simbólica guerracivilista para movilizar a sus bases ante lo que Otegi define como los actuales «tiempos oscuros». Durante su intervención, recordó que hace 90 años una generación levantó un 'cinturón de hierro' «para defender Euskal Herria» y tratar de «combatir y parar al fascismo». Aunque reconoció que aquel intento no tuvo éxito, puso en valor a quienes supieron combatir la amenaza «por encima de las diferencias ideológicas».
Para el escenario actual, el líder independentista propone un cambio de modelo defensivo: «Hoy no vamos a levantar un cinturón de hierro. Hoy necesitamos levantar un muro de esperanza, de corazones, un muro democrático y popular para hacer frente a esa amenaza». Esta manifestación pretende ser un «hito» y un momento «iniciático» en la construcción de su proyecto político.
EH Bildu ya no disimula su intención de alcanzar el poder ejecutivo en las principales instituciones del País Vasco, incluyendo el Gobierno autonómico y las Diputaciones forales. «EH Bildu está preparado para compartir el liderazgo [institucional]», ha afirmado tajantemente Otegi. Para legitimar esta posición, ha reivindicado la figura de José Antonio Agirre, primer lehendakari, destacando su capacidad para conformar un «Gobierno de amplio espectro donde estaban los comunistas, los socialistas y las dos familias del abertzalismo».
Otegi ha asegurado que su formación es capaz de plantear este tipo de gobiernos «con todo el mundo, salvo con los sectarios y los autoritarios». Esta oferta de cogobierno llega tras la experiencia de la formación en Navarra y su creciente peso institucional.
La hoja de ruta de la formación soberanista sitúa como principal adversario al bloque de la derecha española. Otegi ha definido al PP y a Vox como «el bloque que trae los tiempos oscuros» y ha señalado que es «al que hay que combatir en términos políticos y democráticos». En su discurso, ha pedido a ambas formaciones que «no hagan jueguitos», argumentando que «no hay un PP y un Vox» sino un único bloque de poder que ya gobierna en múltiples comunidades autónomas.
Con la manifestación de noviembre, EH Bildu busca no solo activar a su militancia, sino también atraer a potenciales electores de otras fuerzas progresistas. Otegi ha instado a exhibir «todas las banderas que hacen frente al fascismo», en un claro movimiento para captar simpatizantes de Sumar y de Podemos de cara al largo ciclo electoral que culminará en 2027 y 2028.